
“Eres viento”,– me dijeron a los ocho años en las pruebas de acceso al conservatorio y me asignaron la flauta travesera. Había escogido un total de cinco instrumentos por orden de preferencia. Entre ellos el piano y el arpa. Pero -“eres viento”- sentenciaron al final de las pruebas.
La toqué hasta los trece. Después la perdí y no había vuelto a tocarla hasta hoy.
Durante todo este tiempo he crecido con esas palabras retumbando en mi cabeza. Dejándome llevar y arrastrar por el viento. A veces por brisas suaves, otras por vientos huracanados. Y de cuando en cuando sorprendida por los vientos alisios.
Y un día una corriente de aire me arrastró hasta Fuerteventura. Cuyo nombre significa la tierra donde “azota el viento”.
Sin embargo, contaba la leyenda que el nombre de esta tierra venía de los pobladores que habitaban la zona de Jandía, los cuáles no eran considerados nativos de Fuerteventura, pues debido a la fractura geomorfológica de esta península del sur esto les confería cierta independencia respecto al resto del conjunto insular. Esta separación física llamada “La Pared”, les dotaba de cierta lejanía respecto al resto de pobladores de la isla. Eran pues considerados los habitantes de esta región extranjeros. Extranjeros en su propia tierra.
Desde esta frontera morfológica surge una extensión de tierra denominada Pájara. En principio, cualquiera diría que ese nombre haría alusión a una zona frecuentada por aves. (Las mismas que surcan el viento, las mismas que navegan el cielo). Es sin embargo este topónimo un escondite para una sorpresa aún mayor relacionada con la denominación que hacían los habitantes de entonces a esta región del sur , pues dicho topónimo aún perdura en algunas hablas del dominio Tuareg , siendo la traducción del mismo : “Fuerte-ventura”, “gran fortuna” , “riqueza o prosperidad”.
Y es prosperidad lo que se respira en el aire de esta tierra mágica y única , reserva de la biosfera en su totalidad.
Reserva de la biosfera. Otra vez.
¿Qué se siente al vivir en un lugar reconocido como hábitat único en el planeta?.
Silencio.
Silencio de corchea
Cojo la flauta con la motivación de un principiante. La hago sonar.
La idea del sonido de la flauta consiste en una columna de aire que vibra dentro del tubo y que es puesta en acción por el aliento del flautista.
Yo soy la flautista. Yo expulso mi aliento para hacer sonar el instrumento.
El aliento del flautista es el aire que este expulsa por la boca al respirar.
-aire, brisa, huracán , torbellino, ventisca, corriente, vendaval, ciclón, tifón-. -“Eres viento”.
La idea del sonido de la flauta, el sonido de la flauta. -El silencio de Fuerteventura-.
Y cojo aire y lo expulso. Sonido.
Y cojo brisa y la expulso. Sonido.
Y cojo un ciclón y lo expulso. Sonido.
A lo lejos oigo un silbido, como un susurro lejano. Alrededor la inmensidad del paisaje y la nada atravesada por el viento.
Y se lanzó al vacío. Al espacio que no contiene nada. La nada no existe. Ausencia absoluta. Y dejándose llevar por el viento nadaba en este espacio que no contenía nada, siendo un todo a su vez. Nadó por el aire empujada por el viento hasta encontrar el mar y halló el infinito.
Infinito (∞)
Sin miedo y sin cadenas, porque cuando “eres viento” te conviertes en viento y vuelas.
Maruxa Matamala.

